¿Qué hace que una fiesta sea realmente divertida? Pon una marca (✔) junto a lo que más te gusta de las fiestas. • Comer • Bailar • Jugar • Hacer nuevas amistades • Volver a ver a los amigos • Otra cosa ․․․․․ A LA mayoría de los jóvenes les encanta reunirse con sus amigos, y no hay nada de malo en eso. De hecho, la Biblia habla bien de varias fiestas. ¿Sabías esto? • Los hijos de Job celebraban banquetes familiares (Job 1:4). • Jesús asistió a una boda donde había muchos invitados (Juan 2:1-11). • Los cristianos del siglo primero organizaban comidas en casas particulares (Hechos 2:46, 47). Nadie dice que no sea divertido juntarse con los amigos. El problema es que algunas reuniones terminan siendo un dolor de cabeza. CASO REAL “Me invitaron a una fiesta a la que podía ir todo el que quisiera. Iba a ser en casa de un muchacho, y sus padres estaban de viaje. Decidí no ir, y no me arrepiento. Al otro día me enteré de que hubo alcohol en cantidad. Varios se emborracharon, y tres muchachos hasta perdieron el conocimiento. Además se armó una pelea, y al final llegó la policía y disolvió la fiesta.” (Janelle.) LECCIÓN No dejes las cosas a la casualidad. Sea que estés organizando una fiesta o que te hayan invitado a una, asegúrate de saber la respuesta a las preguntas de las siguientes páginas. Así será más probable que la ocasión sea algo que recordar, no algo que lamentar. FINALES FELICES “Cuando una amiga organizó una fiesta en su casa, su mamá sabía dónde estaba todo el mundo. De hecho, cuando fui al auto a buscar un abrigo, me preguntó adónde iba. Tal vez eso parezca exagerado, pero a mí no me molestó: más vale prevenir que lamentar.” (Kim.) “He estado en fiestas muy buenas, y creo que la razón por la que han sido un éxito es que ha habido gente de todas las edades. Además, los organizadores han planeado actividades divertidas; así nadie se siente excluido ni se pone a hacer cosas por su cuenta.” (Andrea.) “Hay quienes son buenas compañías, y hay quienes lo parecen pero les encanta jugar con fuego. El secreto de una buena fiesta es saber decidir a quién vas a invitar.” “He estado en fiestas muy bien organizadas donde había reglas para impedir que surgieran problemas. Así hay menos estrés y la fiesta es más agradable.” ¿Quiénes están invitados? ¿Cuánta gente habrá? “Yo creo que solo debes invitar a personas que conozcas; no dejes que vaya todo el que quiera. Y no es bueno decirles a tus invitados que traigan a alguien más.” (Renee.) “Si no limitas el número de invitados, la fiesta se puede salir de control. Tú invitas a veinte; pero luego esos veinte invitan a diez más, y esos diez, a quién sabe cuántos más. Eso ha sucedido.” (Colette.) “Es muy fácil que una fiesta grande se te vaya de las manos. Lo mejor es organizar grupos pequeños.” (Alexis.) “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal.” (PROVERBIOS 13:20) ¿Qué podría ocurrir? “Si es tu fiesta y pasa algo malo, tú eres el que va a quedar mal.” (Bridget.) “Con las debidas precauciones, todos pueden disfrutar de la fiesta. Es cuestión de planificarla bien.” (Seth.) CASO REAL “Un amigo me dijo que no me invita a sus fiestas porque mis papás siempre le preguntan quién va a ir y cuánto va a durar. Dice que no le gusta que lo estén controlando. Pero para mí, esa es una señal de alerta. Si le incomoda que le hagan esas preguntas, sus fiestas deben ser del tipo que yo prefiero evitar.” (Ellen.) “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios.” (1 CORINTIOS 10:31) ¿Qué harás si surge algo que te incomoda? “Yo tengo un plan de escape: siempre que estoy en una fiesta, llamo a mis padres para decirles a qué hora voy a regresar, y ellos me preguntan si todo va bien. Ya tenemos convenido que si les respondo que no, es para que me recuerden las cosas que aún tengo que hacer en casa. Entonces puedo decirles a mis amigos que debo irme porque me quieren temprano de vuelta.” (Therese.) CASO REAL “En una fiesta entraron dos muchachos que no estaban invitados, y uno de ellos tenía fama de estar metido en las drogas. Me costó mucho tomar la decisión, pero llamé a mi padre para pedirle que fuera a recogerme.” (Mary.) “El que es inteligente ve el peligro y lo evita; el que es tonto sigue adelante y sufre las consecuencias.” (PROVERBIOS 22:3, TRADUCCIÓN EN LENGUAJE ACTUAL) ¿Habrá supervisión? “Si hay adultos responsables que se aseguren de que la fiesta salga bien, lo más probable es que sea todo un éxito.” (Mark.) “Antes me avergonzaba que mis padres fueran conmigo a una fiesta, pero me he dado cuenta de que si están allí, es para evitar que surjan problemas. No es cierto que no puedes divertirte si tus padres están presentes.” (Laura.) “Tengan una buena conciencia.” (1 PEDRO 3:16) ¿POR QUÉ NO LES PREGUNTAS A TUS PADRES? ¿A qué clase de fiestas les gustaba ir a ellos cuando tenían tu edad? ¿Organizaban fiestas? Si pudieran regresar el tiempo, ¿cambiarían algo? ¿ESTÁS ORGANIZANDO UNA FIESTA? Habla con tus padres y detente a pensar en lo siguiente: 1. Cuántos invitados tendrás 2. A quién vas a invitar 3. Dónde será 4. Quién se encargará de la supervisión 5. Qué actividades habrá