AHORA TAMBIÉN PUEDE SER FELIZ.JW.ORG

Ahora también puede ser feliz

IMAGÍNESE un futuro sin enfermedades, sin vejez y sin muerte. Ese maravilloso futuro está a su alcance. Sin embargo, la dura realidad es que el presente sigue estando lleno de problemas. ¿Cómo puede usted ser feliz ahora? La Biblia contiene consejos que pueden hacerle feliz y dar sentido a su vida. Veamos cómo puede ayudarnos la Palabra de Dios a hacer frente a algunos desafíos de la vida.

ESTAR CONTENTOS CON LO QUE TENEMOS

El consejo de la Biblia: “Que su modo de vivir esté exento del amor al dinero, y estén contentos con las cosas presentes” (Hebreos 13:5).

El mundo nos bombardea con un sinfín de productos y servicios aparentemente imprescindibles. Pero la Biblia dice que es posible estar contento con lo que uno tiene. ¿Cómo podemos lograrlo?

No amando el dinero. “El amor al dinero” hace que muchas personas sacrifiquen la salud, la familia, las amistades, los valores morales y hasta su dignidad (1 Timoteo 6:10). ¡Qué precio tan alto están dispuestas a pagar! Además, quien ama las riquezas nunca “estará satisfecho” (Eclesiastés 5:10).

Recordando que las personas valen más que las cosas. Es verdad que hay cosas que son muy útiles, pero esas cosas no pueden ni amarnos ni demostrarnos cariño; eso solo pueden hacerlo las personas. Tener un amigo de verdad nos hace más felices (Proverbios 17:17).

SI SEGUIMOS LOS CONSEJOS DE LA BIBLIA, SEREMOS FELICES

TENER MALA SALUD

El consejo de la Biblia: “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador” (Proverbios 17:22).

La alegría es la mejor “medicina” para sobrellevar la mala salud. Pero ¿cómo podemos conservar la alegría en esas circunstancias?

Siendo agradecidos. Si constantemente nos lamentamos por nuestra mala salud, “todos los días” nos parecerán malos (Proverbios 15:15). La Biblia nos recomienda todo lo contrario: “Muéstrense agradecidos” (Colosenses 3:15). Debemos aprender a dar las gracias por las cosas buenas de la vida, aunque sean pequeñas. Una hermosa puesta de sol, una suave brisa o la sonrisa de un ser querido pueden enriquecer nuestra vida.

Haciendo cosas por otros. “Hay más felicidad en dar que en recibir”, y eso también es cierto si tenemos mala salud (Hechos 20:35). Cuando los demás agradecen lo que hacemos por ellos, sentimos una gran alegría y pensamos menos en nuestros problemas. Ayudar a otros hará que nos sintamos mejor.

 FORTALECER EL MATRIMONIO

El consejo de la Biblia: Asegúrense “de las cosas más importantes” (Filipenses 1:10).

Los matrimonios que pasan poco tiempo juntos corren el riesgo de distanciarse. Por eso es bueno que el esposo y la esposa den prioridad a su matrimonio, que lo consideren una de las cosas más importantes de su vida.

Hagan cosas juntos. La Biblia dice que “mejores son dos que uno” (Eclesiastés 4:9). En vez de hacer lo que a usted le gusta por su cuenta, piense en actividades que puedan hacer juntos. Por ejemplo, pueden cocinar, dar un paseo, relajarse tomando un café o entretenerse con algún pasatiempo.

Demuéstrense su amor. La Biblia dice que el esposo y la esposa deben amarse y respetarse (Efesios 5:28, 33). Una sonrisa amable, un abrazo cariñoso o un regalo sencillo pueden fortalecer mucho su relación. Y recuerde que debe reservar la intimidad sexual exclusivamente para su cónyuge (Hebreos 13:4).

“POR FIN ENCONTRÉ EL SENTIDO DE LA VIDA”

Relatado por Ryoko Miyamoto (Japón)

Vivía rodeada de problemas. Mi esposo siempre estaba borracho y no era capaz de conservar un empleo. Tampoco se preocupaba por nuestros cuatro hijos. Yo trabajaba mucho, pero mi situación parecía una calle sin salida. Muchas veces me preguntaba: “¿Será este mi destino, o estaré pagando por los errores que he cometido en otra vida?”.

Entonces, una testigo de Jehová llamó a mi puerta. Recuerdo que, con una cálida sonrisa, me habló emocionada sobre el Reino de Dios y la vida eterna. Me ofreció un curso bíblico, y acepté. En poco tiempo aprendí que Dios existe y que es muy sabio, justo y amoroso. También aprendí qué nos sucede al morir y que mi sufrimiento no era culpa del destino.

Pero sobre todo aprendí que, para ser realmente feliz, debemos ser amigos de Dios. Conocer la verdad de la Biblia me ha fortalecido, me ha liberado y me ha devuelto la alegría. Por fin he encontrado el sentido de la vida. Anterior Siguiente